sábado, 30 de octubre de 2010

Individuo

En ocasiones, las personas creen estar solas, no tener a nadie en quién apoyarse. Pero al final descubren que se equivocan, y que realmente sí hay alguien ahí.
Esto es muy bonito, pero el problema aparece cuando se da la situación exactamente invertida. Cuando crees tener a alguien, pero un día te das de bruces con que estás solo. Solo en un universo hostil, cuya única ley parece ser "devorar para sobrevivir". Pues esto es de lo único que entiende el universo: supervivencia.
Y, ante tal situación, cuán horrible es verse convertido en lo que uno tanto tiempo odió: en un individualista que solo piensa en sí mismo.
Menudo engaño aquel contrato social que firmé.

1 comentario:

areala dijo...

supongo que al final todos estamos solos...

aunque eso no es cierto...solo estamos solos si queremos...siepre hay alguien si eso es lo que queremos...o es lo que les permitimos a los demas claro...

los contratos sociales dan asco deffo

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